Amargura por una lluvia que, sin caer, estropeó el Lunes Santo

Ezequiel García / 22-03-2016 15:38:43

Con 'tristeza y responsabilidad', afirmaba a las 19:05 horas el Hermano Mayor, Juan Francisco Fernández, rodeado de toda su Junta de Gobierno, acordaba no realizar Estación de Penitencia a Santa María. Ya no valían aplicaciones móviles, si no 'informes de expertos meteorológicos'. Bien apostillado.

El Lunes Santo en Carmona es sinónimo de Barrio, en mayúsculas. Barrio de San Felipe, castizo y único, que aún conserva alguna que otra casa de vecinos en su angosta calle Ancha, salpicada de restos mudéjares y de recodos insalvables que te retrotraen a tiempos en sepia. 

El cielo amenazó y derramó lluvia durante toda la mañana y parte de la tarde, y los informes meteorológicos corrían de boca en boca desde dentro y fuera del templo a golpe de móviles de última generación e interpretaciones del Radar. 

Hubo Cabildo a las 18:15 horas, cuando un fuerte aguacero caía sobre Carmona. Las caras eran de preocupación. A las 18:30 horas, cuando las puertas debían de abrirse, se decidió esperar hasta las 19 horas. 

Con 'tristeza y responsabilidad', afirmaba a las 19:05 horas el Hermano Mayor, Juan Francisco Fernández, rodeado de toda su Junta de Gobierno, acordaba no realizar Estación de Penitencia a Santa María. Ya no valían aplicaciones móviles, si no 'informes de expertos meteorológicos'. Bien apostillado. 

En ese momento, la hermandad organizó un solemne Via Crucis en el interior del templo con lágrimas entre los cientos de nazarenos, pero asintiendo tras la decisión tomada. El inmenso patrimonio material de la corporación, con el imponente Cristo de la Amargura, tallado por Jorge Fernández Alemán en 1521; y la Virgen del Mayor Dolor, nacidas de las manos de Hita del Castillo, junto al humano, todos vestidos de negro y blanco, fue lo que hizo decantar la balanza hacia la decisión más complicada. 

Esa desilusión se veía en el rostro de María, que cada Lunes Santo se reúne en familia para el ritual que se repite en tantos millones de hogares de Andalucía. A pesar de que ya está independizada con su pareja, ella no quiere perderse esos momentos que hacen familia, con sobrinos, hermanos y padres. “Son momentos únicos, que sólo el que es hermano lo puede comprender”. La pena por no salir era enorme, pero sus palabras rezumaban responsabilidad: “Aunque nos duela, debemos ser sensatos, y no podemos poner en peligro un patrimonio único en Andalucía”. Cuánta razón. 

Quedaron en el tintero el estreno del bordado trasero del palio bermellón y las ganas de Alfredo Lara de dirigir a la cuadrilla del Cristo de la Amargura. Otro año será. 

Y, tras el Via Crucis, las dos bandas que acompañan a los Sagrados Titulares, la Centuria Macarena y la Municipal de Aznalcóllar, hicieron acto de presencia en el acto religioso. Y siendo casi las 8 de la tarde, un reguero de gente comenzó a visitar el templo en un Lunes Santo donde la lluvia rompió el tercer día de cofradías en Carmona. 

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